Diseño de tasca Malakaña en Benicassim (Castellón)

Malakaña, ubicada en el centro de Benicassim (Castellón), es un nuevo concepto de tasca, en el que se sirven tapas de autor de la mano de su chef Jorge Lengua. Un lugar donde disfrutar de un ambiente maravilloso y una gastronomía alrededor de una mesa.

Este local ha sido inspirado en Cádiz, la región de España con más salero y arte por metro cuadrado. Lo de ciudad viva, es mucho decir. Cádiz son ciudades y pueblos llenos de vida y bullicio, historia y callejones donde perderse. Y además, en Cádiz se come y se bebe como en ningún lado. Bullicio, arte y jejeo es lo que se pretende plasmar en este local.

Aunque se trate de un trabajo de interiorismo, es obvio que este local no deja a nadie indiferente por su fachada exterior tan llamativa. La idea de la fachada, es reflejar a modo de pinceladas el típico azulejo de los patios andaluces y sus geometrías complejas. Como la intención era dar una imagen muy sureña, pensamos que los colores que más reflejan este concepto eran el blanco y el azul. Es por ello, que la fachada esta impregnada de estas tonalidades. La carpintería metálica del local (puertas y ventanas) también del mismo color para que destaquen.

Para lograr esta sensación, lo que se pretende es “plasmar” sin que resulte evidente la esencia de Cadiz. Para ello nos centraremos en formas curvas que nos recuerdan a las cúpulas y al estilo mudejar de su arquitectura. Al azul de sus cielos, sus aguas marinas y al blanco de sus casas encaladas de cal. La esencia marinera se plasmará a través de materiales más duros y trabajados, como el barro, la cerámica y el hierro. Del bullicio de su gente y su forma de relacionarse, lo aplicaremos en la forma en la que también se relacionarán en la tasca Malakaña. La paleta de colores que se aplicará es el resultado de la combinación de todos estos elementos descritos.

Dado que todo el local va a estar revestido con cerámica de un color blanco roto y azul klein, se ha considerado romper con una tonalidad de colores más calidos para el pavimento. Para ello, se propone vestir el pavimento con cerámica que imita el barro. Estas piezas son una tendencia con la mirada puesta en el mar, la arena de las playas de Cadiz, los colores cálidos de sus puestas de sol y el color amarronado de algunos de sus edificios emblemáticos de estilo mudéjar. Las diferentes piezas presentan una suave destonificación que dan un toque de cerámica tradicional a este producto de vanguardia. Producto con apariencia de cemento coloreado, se presenta en formato rectangular 60x30cm que nos permiten instalarla de forma natural tanto en pavimento como revestimiento. También se incorpora otro formato 60x60cm de la misma colección para la zona de baños y la zona de mesas altas. De este modo, se crea un efecto visual que determina claramente cada una de las zonas y así evitamos también caer en la monotoneidad de ver todo el local de un mismo formato.

Al hablar de barro, podemos pensar en que se trata de un material poroso, de facil absorción y poco idóneo para un lugar tan frecuentado como es una tasca. Pero en este caso, la pieza escogida se trata de una pieza de porcelánico que imita al barro sin ser barro cocido, por lo tanto, no es un material poroso. Por lo que resulta ideal para poner en cualquier superficie por muy frecuentada que esta resulte. Por otro lado, para romper con el monocromismo de ver el local con todo el pavimento igual, se plantea jugar con algunas zonas y detalles del pavimento del color azul del mismo tono que el de la paleta de colores colocado en dos direcciones horizontal y verticalmente. Un elemento a destacar en este proyecto es la propia barra del local con unas piezas singulares en forma de teja.